lunes, 3 de marzo de 2014

No hacer nada, en ocasiones, significa hacer demasiado...



  Y tú dirás, pero si no estás haciendo nada para que vuelva. Y yo te diré que no, que no es cierto. Estoy haciendo todo eso que querías que hiciera, nada.
 Mira si no estoy haciendo nada que te he dado mis alas y ganas de libertad para que vueles, para que te liberes. Mira si no estoy haciendo nada que he dejado que pruebes otros labios, otras camas, otras ganas. Mira si no estoy haciendo nada que dejo recados, mensajes, textos, canciones, versos, palabras, "vuelves" por los rincones. Mira si no estoy haciendo nada que cada noche me duermo contigo sin tenerte y amanezco con unos buenos días de memoria, de los que recuerdo. Mira si no estoy haciendo nada que en todo estás ahí.
 Que viajo y lo hago contigo. Que duermo para soñarte. Que te sueño para no olvidarte. Con las letras de las palabras de cada verso junto tu nombre y si no me sale repito el verso hasta memorizarlo. Busco sitios donde no estés, palabras que no lleven tus letras.
 ¿Sabes? Ya no viajo en tren. Me faltan los besos que no me dabas en las estaciones. ¿Sabes? Creo que nunca te giraste al despedirnos para despedirte una vez más. ¿Sabes? He descubierto el significado de amor y de cobarde al mismo tiempo. ¿Sabes? Igual te quiero sin decirlo.
 Aún así ojalá tú, ojalá siempre, ojalá conmigo, ojalá un no nosotros si no un tú y yo. Ojalá el mar cada mañana, ojalá desayunos en tu espalda. Ojalá recontar tus seis lunares. Ojalá tu cabeza en mi tripa apoyada, otra vez.
                             Ojalá no hacer nada significara tanto 
          como significa todo lo que hago yo sin hacer nada.